miércoles, diciembre 20, 2006

Que trata de la libertad que dio don Quijote a muchos desgraciados

Don Quijote ve que por el camino que van vienen algunos hombres a pie sujetos por los cuellos con una gran cadena y con esposas en las manos. Con ellos están dos hombres a caballo y dos a pie, que les vigilan. Cuando Sancho Panza los ve dice: “Ésta es cadena de galeotes, gente que por sus culpas va a la fuerza a servir al Rey en las galeras.” Don Quijote está indignado porque los presos van contra su voluntad. Por eso quiere saber de cada uno de ellos la causa de su desgracia. Los galeotes le cuentan sus delitos. Hay también un hombre de muy buen aspecto, que trae una cadena más grande que los demás. Ese hombre, que es el famoso Ginés de Pasamonte, tiene más delitos que todos los otros presos juntos. Sus delitos son tan numerosos que tiene que ir a las galeras por diez años, lo que es como la muerte. Don Quijote quiere saber muchas cosas. El galeote está hasta la coronilla de las preguntas de don Quijote y le dice, si quiere conocer su vida, tiene que leer su libro, que está escrito con sus dedos. Después de esta conversación don Quijote saca la conclusión que los presos no merecen tal trato y que es su oficio liberarlos. Quiere que los guardias les dejen ir en paz. El guardia replica que no tiene la autoridad de soltar a los forzados del Rey. Esta repuesta no gusta a don Quijote. Arremete contra él con tan rapidez, que, sin darle tiempo para defenderse, lo tira al suelo, mal herido de su lanza. Los galeotes toman la ocasión de liberarse de sus cadenas. Los otros guardias que tienen miedo del ataque de los presos, huyen deprisa. Después de su triunfo don Quijote exige que los dilincuentes, cargados con la cadena que llevan,vayan al pueblo del Toboso y que allí se presenten delante de la señora Dulcinea del Toboso y le digan que su caballo era él que les dio la libertad. Hecho eso, pueden ir a dónde quieran. Ginés de Pasamonte responde que es imposible cumplirlo, porque no pueden ir juntos. Es damasiado peligroso porque la Santa Hermandad les busca seguramente. Sólo pueden ir a solos. Don Quijote se pone furioso y insiste en que ellos cumplan lo que exige. Pasamonte y sus compañeros comienzan a tirar piedras sobre don Quijote con tanta fuerza que cae al suelo. Después los galeotes se van cada uno por su lado y dejan solos a Sancho Panza y a don Qiujote. Don Quijote está triste por verse tan mal tratado de gente a quien hizo tanto bien.

domingo, diciembre 10, 2006

Que trata de la aventura del yelmo de Mambrino

Don Quijote y Sancho Panza terminan de comer y continúan su camino. Después de un camino corto don Quijote descubre a un hombre a caballo que lleva en la cabeza un yelmo que brilla mucho como el oro. Don Quijote piensa que éste es el yelmo de Mambrino. Sancho le dice que cree que don Quijote se engaña en lo que dice y que lo que ve es un hombre sobre un asno que lleva en la cabeza una cosa que brilla. Don Quijote sigue pensando que es el yelmo de Mambrino y le dice a Sancho que se retire y lo deje a solas con él. Pues don Quijote quiere terminar con esa aventura del yelmo y quiere guardar el yelmo. Pero en verdad se trata de un barbero que tiene que ir a otro pueblo a trabajar y trae consigo una bacía de azófar, pero porque ha empezado a llover se ha puesto la bacía sobre la cabeza. Como está limpia brilla de lejos. Don Quijote ve que el hombre con el asno se acerca y sin hablar con él le arremete con su lanza. Le dice que debe defenderse o que se rinde. El barbero cae al suelo y huye aprisa dejando la bacía. Don Quijote ordena a Sancho que levante el yelmo y Sancho dice que la bacía es muy buena y se la da a don Quijote. Éste piensa que el yelmo pertenece a una cabeza muy grande y lo peor es que le falta la mitad. Sancho tiene que contener la risa por temor a la ira de su amo. Don Quijote piensa que esta pieza famosa está en manos de alguien que no conoce su valor y que le quitó la mitad. Sancho le pregunta qué van a hacer con el asno que el barbero ha dejado. Don Quijote responde que no es costumbre caballeresca despojar a los vencidos y también le dice que cuando ellos estén lejos su dueño seguramente vendrá por su asno. Continúan su camino.

viernes, diciembre 08, 2006

La aventura del cuerpo muerto

Don Quijote y Sancho Panza se hallan en camino porque buscan una venta donde pueden pasar la noche. Cuando la noche llega ven numerosas luces que parecen a Don Quijote y a Sancho Panza ser estrellas y que les aterrorizan. Aquellas luces resultan ser unos hombres a caballo en camisas largas que llevan hachas encendidas en sus manos y otros seis hombres a pie que llevan una litera. Todas estas figuras tienen aspecto de luto. Don Quijote se acuerda de una de las aventuras de sus libros y piensa que algún caballero mal herido o muerto, cuya venganza a él está reservada, está en la litera. Por eso Don Quijote quiere parar a los caballeros encamisados y les pide sus nombres y su destino. Sobre todo quiere saber lo que llevan en la litera. También dice que quiere vengarles de alguna ofensa que se les ha hecho o castigarles si han hecho algún mal, porque así es la ley de la caballería. Pero los encamisados no quieren detenerse y proporcionar las informaciones que Don Quijote les pide, porque tienen prisa. Don Quijote se enfurece y les grita que se detengan. Una mula se asusta y tira al suelo a su dueño. Un mozo empieza a insultar al caballero, de modo que éste ataca a los enlutados dándoles una paliza. Todos los hombres huyen excepto él que está en el suelo. Don Quijote se acerca al hombre caído, que se llama Alonso López. Éste le explica a Don Quijote que los encamisados son gente de paz sin armas, sacerdotes que vienen de la ciudad de Baeza y van a Segovia acompañado a un cuerpo muerto que se encuentra en aquella litera. Y añade que el muerto es de un caballero que murió a causa de una enfermedad. Entonces Sancho Panza presenta a Don Quijote al pobre sacerdote. No sólo habla del famoso Don Quijote de la Mancha sino que también le da el mote «Caballero de la Triste Figura». Según Sancho este nombre describe el triste aspecto de su amo porque es tan delgado y sin muelas. El sacerdote dice que no puede moverse porque tiene la pierna rota. Don Quijote le pide perdón y con la ayuda de Sancho le pone sobre su asno para que pueda seguir a sus compañeros. Luego Don Quijote y Sancho Panza continúan su camino. Encuentran una valle hermosa donde pueden descansar y comer. Pero notan que no tienen ni vino ni agua para beber.

miércoles, diciembre 06, 2006

Batalla de Don Quijote contra un rebaño de ovejas


Despues de salir de la venta, Sancho Panza está muy triste, porque los hombres lo trataron tan mal. Don Quijote le dice que la venta seguramente estaba encantada y que los hombres que se habían burlado de Sancho era 'gente del otro mundo'. Añade que le quiso ayudar, pero no pudo, porque a él le habían encantado también. Pero Sancho Panza piensa de otra manera. En el camino siguen discutiendo sobre este tema hasta que ven dos polvaredas. Se trata de dos grandes rebaños de ovejas que hacen mucho polvo. Don Quijote dice que lo que ven son dos ejercitos que están luchando. Explica a su escudero que reconoce al mal Alifanfarón que está atacando al honoroso Pentapolín, cada uno con su ejército. También da la causa por esta batalla: Alifanfarón que es pagano está enamorado de la hija de Pentapolin, quien es cristino y no quiere dar su hija a un pagano. Decide ayudar al cristiano luchando contra su gran enemigo. Cuando ordena a Sancho de atacar éste trata de decirle a su dueño que no son ejércitos sino rebaños de ovejas, pero sus dudas no le importan al caballero. Don Quijote se lanza en batalla y alancea a un animal con tanto valor, como si alanceara a su peor enemigo. Mata y hiere varias ovejas sin que los gritos de los pastores puedan pararle. Finalmente un pastor le tira una piedra y así le hace caer a Don Quijote de su caballo. Huyen con sus animales (vivos y muertos) porque creen que Don Quijote está muerto. Sancho Panza que miraba todo lo que sucedió llega y maldice el día en que se conocieron. Don Quijote le da una explicación por lo que sucedió: el sabio que está enfadado con él convirtió los ejercitos en rebaños de ovejas. Don Quijote está triste, también porque perdió unos dientes. Está dispuesto a seguir a Sancho adónde le guie.